sábado, 2 de junio de 2018

FORMATO DE INFORMACIÓN

Trastornos alimenticios

Los trastornos alimenticios son manifestaciones extremas de una variedad de preocupaciones por el peso y la comida experimentados por mujeres y hombres. Éstos incluyen la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y el comer compulsivamente. Estas conductas pueden o no alterarse voluntariamente, está sujeto a factores externos e internos como el nivel de autoestima, presiones familiares, frustraciones, comparación constante con alguien cercano por parte de un familiar o amigo.

Causas

Las causas de los trastornos de la alimentación no están del todo claras. De todos modos, se cree que en ellas participa una combinación de factores psicológicos, genéticos, sociales y familiares. Son muy comunes en la actualidad en todo tipo de personas pero sobre todo en niños y adolescentes. Es la preocupación del aspecto físico y algunos se sienten acomplejados con su cuerpo. Esto es particularmente cierto durante la pubertad, momento en que experimentan importantes cambios corporales y en que han de afrontar nuevas presiones sociales.

Antecedentes

Los Trastornos de la Conducta Alimentaria no constituyen un fenómeno del último siglo, sino que presentan antecedentes de mucho tiempo atrás. La Dra. Luciana Spirandelli, integrante del Servicio de Nutrición de Grupo Gamma, nos brinda algunos de los antecedentes históricos de estas patologías biopsicosociales.
En 1695, Richard Morton describió el primer caso de Anorexia Nerviosa (AN) y sostuvo que los cambios de roles y la búsqueda por una identidad social eran los ejes de la patología.
En 1868, Sir William Gull fue quien acuño el término de “Anorexia Nervosa”, él describió que el cuadro se observa en mujeres jóvenes y se caracteriza por una severa emaciación de causa mental o histérica. A pesar de que la consideraban de origen emocional, pensaban que las pacientes no debían tratarse como insanas. El intenso miedo a comer que presentaban estas pacientes lo utilizaban para manipular a sus padres, convertirse en mártir o atraer la atención. En 1873, Gull presentó sus teorías en la “Anorexia Hysterica” a sus colegas de la Clinical Society of London.

Ejemplos de síntomas que pueden dar presencia de un trastorno alimenticio:

v  adelgazar mucho, estar muy débil o demacrada
v  estar obsesionada con la comida y el control de peso
v  pesarse repetidamente
v  controlar atentamente la cantidad de alimento que ingiere
v  comer solo determinados alimentos
v  hacer un ejercicio físico excesivo
v  sentirse gorda



Afectación en la salud

Aunque es cierto que los trastornos de la alimentación pueden ser el resultado de graves problemas de salud mental y de conducta, así como de trauma, también es cierto que pueden dar lugar a graves problemas de salud estrictamente físicos. La anorexia y la bulimia pueden provocar deshidratación y otras complicaciones médicas, como los problemas cardíacos y la insuficiencia renal. En casos extremos, los trastornos de la alimentación pueden conducir a malnutrición grave e incluso a la muerte.
Cuando una persona padece anorexia, su cuerpo entra en un estado de debilidad por falta de alimento y esta falta de nutrientes puede afectar al organismo de muchas formas diferentes:
·         descenso de la tensión arterial, el pulso y la frecuencia respiratoria
·         pérdida de pelo y rotura de uñas
·         desaparición de la menstruación
·         crecimiento de lanugo, un vello fino que puede crecer sobre toda la piel del cuerpo
·         mareo e incapacidad para concentrarse
·         anemia
·         inflamación articular
·         fragilidad ósea

Índice de casos


v  Un análisis de muchos estudios de Europa y América del Norte demostró que las tazas de anorexia tuvieron un gran aumento hasta los 1970s, momento en que  se estabilizaron.
v  Las tazas de bulimia aumentaron durante los 1980s e inicios de los 1990s, y desde entonces han permanecido igual o disminuyeron un poco (Smink, van Hoeken, & van Hoek, 2012)
v  Un estudio británico también encontró una estabilidad en diagnósticos nuevos de anorexia y bulimia en mujeres y hombres, aunque las tazas de diagnósticos de trastornos de la conducta alimentaria no especificados (TANE) han aumentado en los dos grupos (Micali et al., 2013). (Favor de notar que en el nuevo DSM-5, ya no se reconoce el diagnóstico de TANE y el nuevo término “Otro Trastorno Especificado de la Ingesta o de la Conducta Alimentaria”, se ha añadido).
v  Síntomas de trastornos de la conducta alimentaria están comenzando en edades más tempranas en el sexo masculino y femenino, lo que está de acuerdo con investigaciones formales (Favaro et al., 2009) y reportes clínicos.



 

Tratamientos

Puedes empezar por visitar a tu médico familiar o a un terapeuta de salud mental, como un psicólogo. Es posible que también necesites ver a otros profesionales de salud que se especialicen en el tratamiento de trastornos de la alimentación.

Es muy necesario empezar a informar tanto a los docentes como los alumnos ya sea realizando distintos medios como 
campañas publicitarias, volantes y otros medios que los concienticen acerca de lo grave que son estas enfermedades


Recomendaciones


Ofrecer alimentos saludables en los Bares o cafeterías, como sándwiches jugos naturales sin químicos y además ensaladas atractivas a los ojos de los niños adolescentes.

Realizar en los centros educativos campañas de concientización acerca del peligro que representa los desórdenes alimenticios y las enfermedades que estos pueden provocar tanto física, como psicológicamente

A los padres de familia, que eviten que sus hijos consuman de forma excesiva comidas chatarras y enseñen a los menores la importancia de una buena alimentación, lo que permitirá una mejor calidad de vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario